Don Lucho & don ignacio

Cómo definir al cebiche

In Don Lucho, definiciones on Septiembre 17, 2008 at 1:50 pm

Lucho Delboy

 

Una discusión larga y muy bien argumentada en el recetario de Don Lucho me llevó a pensar cómo podemos definir las comidas. Y quise empezar con este ejemplo, que usé en el debate. Los latinoamericanos, salvo los argentinos y uruguayos, sabemos lo que es el cebiche desde niños. ¿Podríamos definirlo?

De acuerdo a la Academia es un plato de pescado o marisco crudo cortado en trozos pequeños y preparado en un adobo de jugo de limón o naranja agria, cebolla picada, sal y ají.

La definición se queda corta. Ni el marisco es siempre crudo, ni pescado y marisco son sus únicos ingredientes posibles. ¿Dónde quedaría el cebiche de champignones? ¿Dónde el de pulpo cocido?
Más prudente es Wikipedia, que lo describe así: Cebiche es el nombre de diversos platos a base de pescado o mariscos frescos y diversos aliños, que forman parte de la gastronomía de varios países de América Latina que lindan con el Océano Pacífico, tales como el Perú, Ecuador, México, Panamá, Guatemala y Chile.

Interesante. El cebiche no es un plato, sino una familia de platos. Y la evidencia empírica lo confirma.

Los peruanos, ayatollas del cebiche, tendemos a creer que el cebiche es nuestro. Hasta lo hemos decretado Patrimonio Cultural de la Nación, y solemos creer que sólo nuestra particular versión es el cebiche único y verdadero.

El único problema es que no existe un cebiche peruano que pueda definirse con total claridad. Cada región tiene sus cebiches, cada cocinero tiene los suyos y ninguno es obligatorio.

  • Don Pedro Solari, a quien nadie podría enseñarle a hacer cebiche, lo hace ensopado, con tanto líquido que tiene que servirlo en tazón, como en Ecuador.
  • En el norte lo he comido con zarandaja, una especie de frejol que le queda maravillosamente bien.
  • Hay un mítico cebiche de carne que todavía no he probado, pero del que escuché hablar a Jesús Reyes, un viejo periodista que conocía como pocos su comida y sus huariques.
  • Hay quien le pone yuyos (algas de mar), hay quien le pone maíz tostado.
  • Lo he comido sazonado con ají limo, con rocoto, con ají amarillo
  • Hay quien lo acompaña con rebanadas de choclo, y quien le vierte granos encima.
  • Hay cebiches con cebolla cruda y con cebolla blanqueada (pasada por agua hirviente)
  • Antes de que se popularizara el tiradito, ya se hacía cebiche con el pescado cortado en láminas como el sashimi. Y también existían versiones sin cebolla.
  • Hay quien cocina los camarones

Todos estos son cebiches peruanos tradicionales, sin pretensiones de fusión, sin asomo de “comida de autor” sin novedades mayores. Son los clásicos. Si entramos al terreno de los nuevos cebiches, la lista de variantes podría ampliarse hasta el infinito. (Si usted conoce más variedades, amigo lector, por favor escríbalas en un comentario.) 

No es fácil definir un plato tan común y tan cotidiano. O hacerlo nos llevaría a descripciones farragosas como “plato generalmente hecho de pescado y o mariscos, pero también con otros ingredientes….”  

Igualmente complicado o imposible sería definir un “cebiche a la limeña”. Siete de las diez variedades que mencioné quedándome cortísimo, porque son infinitas, se hacen en Lima  sin ninguna especificación de origen regional.

La pregunta entonces es: ¿vale la pena definir qué es un cebiche? ¿Para qué definirlo? ¿Cuáles son los elementos invariables que tiene la mayoría de cebiches peruanos? Creo que algunos, hay.  La lista es breve, pero me parece que exige ciertas precisiones que pongo en color verde

  • Proteína cruda o lo menos cocida posible, generalmente de origen marino cortada en trozos que se puedan comer de un solo bocado. Fresca. Muy fresca para que conserve todo su sabor original, y no sea una fuente de infecciones
  • Esa proteína se marina, el tiempo necesario, en Jugo de fruta ácida, general, pero no necesariamente, limón, recién exprimido  para que no se oxide.
  • Para la sazón, se usan generalmente tres elementos:
    • Alguna variedad de ají (chile, pimiento, guindilla, da igual). Mientras sea capsicum, todo vale
    • Cebolla,  cortada en juliana. Cruda o casi cruda, no cocida. Es posible, sin embargo, prescindir de la cebolla y lograr un gran cebiche. Ejemplo
    • Sal

Mientras esos sean sus elementos básicos estamos hablando de cebiche peruano. El resto, la selección de carbohidratos acompañantes, la proporción de los elementos y su combinación, el añadido de otros saborizantes como el ajo, el apio o el perejil o el caldo de pescado, es lo que le toca a cada cocinero.

Porque las recetas no son fórmulas, sino guías, orientaciones, que cada quien puede interpretar a su gusto. A su buen gusto. Como todo, en el Perú hay grandes cebiches, hay cebiches mediocres y hay cebiches de correr.

Generalmente los mejores son de pescado fresquísimo, y no de cualquier pescado sino de pescados que se dejen comer casi crudos,  usan el jugo de fruta para realzar, no para esconder el sabor del pescado, y lo mismo hacen con la cebolla, el ají y la sal. Y si usan otros ingredientes para saborizar, también lo hacen con moderación porque saben que el pescado fresco es el centro y el corazón del cebiche.

Por mí, francamente que cada quién haga lo que quiera, pero que lo haga bien. Pensando en lo que hace. Experimentando en privado todo lo que quiera y sirviendo a los demás, amical o profesionalmente lo que valga la pena. Así, con la experimentación, hemos visto el tránsito entre los cebiches de mi infancia, de presentación naïf, sobrecocidos y sobresazonados, a los cebiches de hoy, que pueden ser un monumento al buen paladar, al cariño con los productos y a la imaginación de los cocineros.

Los malos cebiches, que los hay, son hijos o de la impericia, la avaricia o la mala fe.

  1. La impericia, porque toma tiempo y experimentación aprender a hacerlo. Algunos pensamos que, como el santo Grial, el cebiche perfecto es inalcanzable, pero todos podemos aprender. 
  2. La avaricia, porque el cebiche es un plato generoso que responde mal cuando se hace con ingredientes de segunda. Pescado inadecuado o sobrante del día anterior (amigo, conviértalo en pescado frito, no insulte al cebiche). Y responde peor cuando se invierte el orden de sus elementos y se pone más cebolla (barata) y ají (barato) que pescado (caro).
  3. La mala fe, cuyo extremo más bajo son esos cebiches de balde hechos con ácido acético, no con jugo de fruta ácida o ultra sazonados con ajo para esconder el sabor a podrido del pescado. Yo, a estas alturas de mi vida rechazo y devuelvo los cebiches con ajo (y me he encontrado con ellos en locales conocidos y apreciados) porque ya para mí es patente la relación entre cebiche con ajo y malestar estomacal. 

¿Sirve de algo un intento de definición del cebiche? No lo se.

Tal vez sí, si es una definición abierta y no restrictiva como la que he tratado de empezar a desarrollar.

Si la definición se convierte en una fórmula que dictamina que el cebiche debe ser así o asá, acompañado con esto y con aquello, no va a funcionar.  La realidad, felizmente, derrotará a la fórmula. La evolución o la revolución a lo inmutable, estático y puramente formal. 

Digo yo.

  1. Interesante explicación de cebiche, yo siempre pensé que se llamaba “sebiche”, supongo que por que lo oí a algún sudamericano quien convertía la “c” en “s”. Me encanta el de merluza, pero veo que se puede hacer de muchas más cosas, probaré el de champiñones, entiendo que se hace igual, zumo de limón, cebolla, ají y sal.

    Seguiré visitando vuestro nuevo blog que promete ser muy interesante. Un abrazo a los dos

  2. Doña Pilar, si visita la página hermana, http://donlucho.com, podrá encontrar abundantes recetas de cebiche. Hay quien lo escribe con “s”, no se alarme.

  3. hola Don Lucho y doña Alicia, los felicito es una muy buena idea el haber creado este Blog, cuando leía (y aun leo) “el almuerzo de Alicia y Don Lucho” tenía la impresión de que Ud. tenía que “medirse ” para no explayarse en tantos temas tan interesantes…es que uno empieza por los tipos de ajicitos, pasa por las papitas y ya no sabe donde uno irá a parar
    Nos leemos luego ;)
    Laura

  4. Tiene razón, pero igual me seguiré explayando. mientras convenga a la receta. Acá, me parece, irán las cosas más generales que a veces repito una y otra vez en el otro lado.

  5. Queridos Alicia y Lucho,
    Leer sobre el cebiche es casi tan placentero como comerlo. A propósito voy a contarles acerca de una de las frases más elocuentes que leí sobre el cebiche, fue en una modesta fonda de Máncora. En el patio, que servía de salón, pendía un cartel escrito a mano que decía: “Prohibido desnudarse”.
    Si uno le prestaba atención de entrada, la frase carecía de sentido. Después de comer es que la idea cobraba cuerpo, y es que el cebiche de El profe, nombre del lugar, generaba tal sensación de calor corporal que el acto reflejo inmediato era quitarse un poco de la ropa que uno llevaba encima.
    Variados son los ingredientes y los impulsos que el cebiche suscita.
    Saludos.

  6. “Variados son los ingredientes y los impulsos que el cebiche suscita.” Esa sí que es frase feliz. Tal feliz como la historia que cuentas, querida Milagros.

  7. Felcidades por la nueva página a Don Lucho primero, porque lo conozco y me encanta su página, preparo sus extraordinarias recetas y a Don Ignacio, que por lo que leo escribe muy bien y se nota en él un gran conocedor. Me gusta este artículo sobre el seviche, la palabra que debe usarse según el INC, o más bien la palabra que siempre se usó en el Perú y no sabemos cómo cambió. O por lo menos yo nolo sé. Lo cierto es que si revisamos varios recetarios antiguos, así se escribe. Además está el planteamiento de Juan José Vega que dice la palabra sevich, es de origen árabe y que significa comida agria. Podría serlo, acordándonos que el seviche que se menciona de la colonia es con naranja agria; y otros con natranja agria y limón. En fin más variantes.
    Debo confesar que el seviche de langostinos ecuatoriano es muy rico. Lo he comido también en Costa Rica: la verdad regular. En México sin llegar a gustarme del todo, me pareció interesante.
    Me acuerdo siguiendo el artículo de haber comido en Chucuito, Callao, años 70, en una casa del precioso barrio de pescadores, un tiradito de pejerrey extraordinario. En esa época, me parece, nadie sabía del tiradito. Algo simple, pejerrey, muy limpio, fresquísmo, limón recién exprimido, sal, pimienta y un poquitín de ají limo, para el que quería. Una maravilla!! El pejerrey, siempre en tiritas,sin nada más. Plato de pescadores, me dijeron. Humm!!

  8. Disculpen la longitud, es qeu me animo y zás!! se me van las palabras.

  9. Gracias por los elogios Doña Susana. Viniendo de alguien que cocina con tan buena mano -y me consta- valen el doble.

    Ese huarique de Chucuito debe ser el mismo en el que yo también comí mi primer tiradito de pejerry. Quedaba en el malecón, y tenía un público variopinto. El policía del barrio y el gerente de marketing de Pilsen, Aldo Franciscolo, y un servidor compartimos una vez el mismo espacio y el mismo mágico tiradito que has descrito. Cuando volví al Perú después de veintitantos años la primera vez que fui manejando al Callao para mis trámites de aduana traté de encontrarlo, pero mi búsqueda no dio con él. Qué se fizo el rey don Juan, los Infantes de Aragón, qué se ficieron.

    En cuanto al seviche con s y v, temo que discreparemos en dos puntos: Juan José Vega, a quien dios tenga en la gloria, era historiador de la historia, no de la lengua. Los lingüistas, que tienen mejores herramientas para definir estas cosas. Prefiero la hipótesis de Marta Hildebrandt, que conocí en versión detallada hasta el último detalle de boca de Enrique Carrión. Cebiche viene de latín cibum.

    El INC oficializó la grafía de Vega. Creo que fue una metida de pata por no consultar con los que saben. El árabe no tiene alfabeto homologable con el español, de manera que el origen árabe, si lo hubiera, no determina una grafía específica. Gracias a dios el lenguaje no se gobierna por decreto. Esa autoridad nos está confiada a los usuarios del idioma.

    En términos estadísticos, en el Perú se dice predominantemente Cebiche, en el mundo se dice predominantemente Ceviche (en proporción de 10 a 1) , y los dos usos son exactamente igual de válidos. Seviche casi no se usa, ni en el Perú ni en el mundo. Entre otras cosas, se pronuncian exactamente igual en todas partes, menos en España que no tiene vela en este entierro. Yo prefiero escribirlo a la peruana.

    Y ya ve, doña Susana, yo también me prendo al teclado y no lo suelto.
    Gracias de nuevo

  10. Estoy entrando luego de días. Tuve mucho trabajo. Gracias por los comentarios. El tiradito que comí fue en una casa, pero cierto también lo preparaban en ese huarique. en realidad en todo el barrio lo preparaban y también Muchame, una pena inmensa de Delfín. Hoy felizmente, es de Atún y queda perfecto y si uno ve en recetas italianas se prepara de Atún. Pero regresemos al ceviche o cebiche o seviche, insisto. Voy a pasarte un artículo de César Coloma al respecto. En todas las recetas antiguas se lee seviche y no lo anterior. ¿Cuándo lo cambiamos?, eso independientemente si Juan José Vega tuvo o no razón, respecto al origen árabe de la palabra, que sí podría tenerla aunque la grafía no se parezca. Es el sonido y sino de dónde vienen las otras palabras. No de la grafía sino del sonido. En fin, largo para discutir. No estoy tan segura que la doctora leyera libros de cocina. No me la imagino. tengo mis serias dudas. Quizás nos copiamos de otros países. Vaya que hemos sido copiones a veces.
    Bueno otra vez felicitaciones otra vez. La página está muy entretenida.

  11. Es verdad que seviche con s es una grafía antigua. Así lo escribe Arona, y también Palma. Pero coexistió con cebiche desde hace mucho tiempo. El sonido de la c y de la s siempre han sido el mismo en el Perú. La c (antes de e /i ) la z y la s representan un solo sonido en toda América y en el sur de España. Pero no es que hayamos perdido la zeta interdental de los españoles. Simplemente nunca la tuvimos. Ese sonido apareció muy tardíamente en el español de España, de manera que nosotros siempre pronunciamos igual cebiche y seviche.
    Con la v pasa lo mismo. Jamás existió en el idioma español una v pronunciada con los dientes como la de los franceses, los italianos o los portugueses. Tampoco, por cierto, existió en latín.
    Haz la prueba de decir “vi venir una vieja vaca verde” pronunciando la v labiodental en todos los casos y verás cuán ridículo y a contrapelo suena. No está en los genes de nuestro idioma.
    Lo que lamento con todo el corazón es que Enrique Carrión, uno de los hombres que con más pasión, profundidad y erudición conocen las palabras del Perú no se encuentre en condiciones de intervenir en esta conversación. Él podría haber dado los argumentos más válidos para entender esto.

  12. Hola Don Lucho! Después de unas largas vacaciones, vuelvo a casa y me encuentro con tu nuevo blog sobre comida… Te deseo lo mejor con él, y ya sabes que en mi tienes una lectora devota.

  13. Gracias, Beatriz. Ya te extrañaba.

  14. Creo que en el tema de las c y s claro que no tenemos distinción alguna. Somos sevillanos en eso. Posiblemente en lo otro también. la verdad prefiero consultarle a César Coloma y luego vuelvo a escribir sobre la ortografía de esta palabra. Creo más bien que el INC se ha guíado por sus historiadores.
    Disculpa la tardanza en la comentario. Susana

  15. bueno para anhadir otra variedad, hablemos de seviche. Asi era como yo lo conocia cuando vivia en Peru. En fin. Lindo el blog, bien disenhado y la informacion interesante. Muy bien la actitud de no decir “ah no, cebiche es peruano y punto”. Lo hay casi en todo pais latinoamericano, colonias en estados unidos y ultimamente, como vi en un libro llamado “Ceviche” publicado en USA, habian recetas de cebiches calientes.
    Creo que es posible apuntar a una definicion, que seria trozos de pescado marinados en jugo citrico y condimentados con especias picantes y que pueden incluir o no verduras. Que quede claro que el “cebiche de pato” y el “cebiche de carne” no son tecnicamente cebiche, porque requieren coccion y usan vinagre, que es acido pero no es citrico.
    Hay que tener mente abierta para el cebiche. Hace un tiempo en una embarcacion pesquera en oregon, capturamos el lenguado mas fino del pacifico noroeste: el delicioso halibut. La tripulacion era mexicana y me pidio que prepare un cebiche. “Tenemos limones y aji” me dijeron con sonrisas ingenuas, de ninhos grandes. Lo prepare a la peruana y les gusto, comiendolo con tortillas de maiz de las que conocen en Peru como “tor-tees”. A los dias el jefe de los mexicanos me dijo “amigo hagalo a la mexicana por favor”. como es, pregunte. Con comino, tomate, palta. Ya se imaginan, dentro de mi pense, uuuujjj…. Pero lo hice y albricias, al probarlo, nada mal. Distinto, pero nada mal. Desde entonces, en la lejania de norteamerica he experimentado con virutas de zanahoria, que le da un agradable crunch crunch y con apio. El tomate no me parece una buena adicion porque anhade acidez y se pone todo marchito en contacto con la marinada. Cuando voy a Peru tengo la suerte que mi padre y hermano son cebicheros de excepcion y me da la impresion, por ellos, que los mejores cebiches peruanos no estan en restaurantes sino en reuniones familiares. Cuando voy a restaurant busco cebiche minimalista, tipo norte, con el minimo de ingredientes, que permiten que el pescado se luzca en toda su magnitud. De mariscos, me inclino por el de conchas negras. Los mixtos mas me parecen de relleno, anhaden volumen y cantidad, consideraciones economicas para restaurantes, pero en general no mejoran mucho la calidad del plato.
    Aclaro que esto es opinion a titulo personal. Saludos!

    • Excelente su comentario. Comparto plenamente lo de la mente abierta. Puede comprobarlo en mi página de recetas, donde encontrará la antigua Cebichería Virtual, en la que aparecen con igual entusiasmo cebiches mexicanos y ecuatorianos, y los demás cebiches que hago con cosas tan disímiles como el maracuyá y el tumbo.